Ratones alimentados con ácidos grasos omega-3 de pescado tienen articulaciones más sanas que los alimentados con grasas saturadas (presentes sobre todo en productos de origen animal) o con ácidos grasos omega-6 (en aceites de girasol, soja o maíz), según un estudio de la Duke University.

Los resultados del estudio, publicado en Annals of the Rheumatic Diseases, indican que “las grasas poco saludables, y no solo la obesidad, contribuyen al empeoramiento de la osteoartritis”.

Se cree que el exceso de peso produce un desgaste de las articulaciones, pero esa teoría no explica por qué la artritis se da también en las manos y otras articulaciones que no soportan peso. Se sabe también que entre el 10% y el 15% de las osteoartritis son consecuencia de traumas o lesiones.

El Dr. Farshid Guilak, profesor de Cirugía Ortopédica en la Escuela de Medicina de la Universidad Duke, y su equipo decidieron estudiar el efecto de dietas ricas en tres diferentes tipos de grasas en la osteoartritis. Para ello, se centraron en ratones con osteoartritis de rodilla asociada a lesiones en la articulación.

Los investigadores alimentaron a los ratones con una de tres dietas:

A) rica en grasas saturadas;

B) rica en ácidos grasos omega-3 de pescado;

C) rica en ácidos grasos omega-6, suplementada con pequeñas cantidades de omega-3.

Conclusiones del trabajo:

1) La osteoartritis estaba estrechamente asociada con el tipo de dieta, pero no con el peso corporal de los ratones.

2) Los ratones que siguieron dietas ricas en grasas saturadas u omega-6 empeoraron de su artritis.

3) Los que consumieron ácidos grasos omega-3 de pescado tenían articulaciones más sanas que el resto.

Los expertos valoraron también el efecto de las dietas en la sanación de heridas. Vieron que, en comparación con los ratones que siguieron la dieta rica en omega-6, los que siguieron la dieta rica en omega-3 de pescado sanaron mucho antes de unas pequeñas incisiones que los investigadores les habían practicado en las orejas.

“Comprobamos que, independientemente del peso corporal, los ácidos grasos tienen un papel en la curación de heridas y en la gravedad de la osteoartritis secundaria a lesiones en ratones obesos”,  señalan los investigadores, que trabajan ya para trasladar sus hallazgos en estudios con humanos.