En este link podéis leer la noticia completa de ¡Hola! sobre la dieta Okinawa.

http://www.hola.com/belleza/caraycuerpo/2017062695585/dieta-okinawa/

Vegetales y Omega 3, dos de sus pilares fundamentales

“Se trata de una dieta nutritiva, baja en calorías, alta en vitaminas, minerales y micronutrientes. Cuenta con una alta carga de antioxidantes y funciones antiinflamatorias y es la dieta perfecta para envejecer de manera saludable – y ha sido probada en ensayos clínicos para disminuir los riesgos de varias dolencias asociadas al envejecimiento como la hipertensión o enfermedades cardiovasculares. Se basa en comer todo tipo de vegetales, incluidos algas, tofu (rico en proteínas), Omega 3 (que ayuda a la salud cardiovascular), pescados, frutas tropicales y pequeñas cantidades de cerdo”, explica la Dra. Paula Rosso, médico nutricionista del Centro Lajo Plaza

La pirámide de la Dieta Okinawa de por sí es muy distinta de la tradicional: “La diferencia básica es el énfasis que ponemos en vegetales ricos en antioxidantes, granos enteros que controlan el azúcar en la sangre y comidas ricas en Omega 3, como los que se encuentran en el pescado o los frutos secos. La idea también es disminuir el consumo de calorías (obteniendo las necesarias para sentirnos bien durante el día) y aumentar el desgaste de energía (con un programa de gimnasia que combine fortalecimiento de músculos y ejercicios aeróbicos)”, añade Rosso.

Los alimentos que no debemos incluir en esta dieta a diario, sino espaciarlos a una vez por semana son carnes rojas, huevos, aves, dulces y repostería. A diario se recomienda como bebida el té verde, rico en antioxidantes y en un tipo de flavonoides: las catequinas, sustancias que se consideran quimiopreventivas, ya que ayudan a prevenir el cáncer y los problemas cardíacos.

“Es una dieta que a mí personalmente me gusta, me parece lógica y sana aunque quizás lo mas difícil es hacer el correcto aporte de proteínas, hierro y vitaminas del grupo B, que podemos encontrar en las algas y legumbres, pero muchas veces en menor cantidad que en las carnes y con una menor biodisponibilidad”, nos explica la doctora Rosso.

Y como siempre (¡siempre!) que te hablamos de una dieta, es fundamental que no decidas seguirla sin asesoramiento médico, por supuesto. Es el endocrino o nutricionista quien mejor puede darte las claves para saber si es la que mejor te va.